Redacción.
13 de Marzo de 2014. Las pandillas mexicanas se han convertido en
los nuevos sicarios de los cárteles, que los contratan como sus brazos armados,
advierten agentes encubiertos que investigan a estas organizaciones y que
alertan de esta peligrosa alianza con el crimen organizado.
De hecho, en Estados Unidos la actividad criminal de
las pandillas las ha convertido en un problema de seguridad nacional, reconoció
Eddie Agrait, subsecretario adjunto de la Unidad de Investigación del Departamento
de Seguridad Interna de ese país.
El funcionario estadounidense y dos agentes
encubiertos son parte del equipo de
expertos que hoy son instructores de policías mexicanos, en un curso que se
desarrolla en México para capacitarlos y enfrentar la creciente amenaza de
estas organizaciones.
Agrait señala que en su país las pandillas cometen
crímenes de oportunidad: tráfico de humanos, de narcóticos, armas,
que les permite controlar áreas y ganar terreno, y el fenómeno es creciente,
de acuerdo con el intercambio de información con autoridades de México,
Honduras, El Salvador, Panamá y Colombia.
El subsecretario señaló que “las pandillas se ofrecen para aprovechar
las oportunidades donde pueden ganar dinero y no van a reconocer quién es su
cliente. Si el intercambio con los cárteles es el nexo que requieren para poder
cometer ese crimen, lo van a hacer; si fueran cárteles de tráfico de humanos,
también lo van a hacer, depende del crimen que está ocurriendo en cada región”.
El agente alerta que en la Ciudad de México ya es
posible encontrar pintas en colonias como la Obrera, con los signos de la mafia
mexicana que se distingue por el número 13, y como parte de esta organización
opera la banda PCS.
En El Salvador, las pandillas MS o Mara Salvatrucha y Calle 18 ahora pretenden controlar rutas del narcotráfico en alianza con los cárteles locales y mexicanos.
En El Salvador, las pandillas MS o Mara Salvatrucha y Calle 18 ahora pretenden controlar rutas del narcotráfico en alianza con los cárteles locales y mexicanos.

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