Redacción.
15 de Marzo de 2014.
Rebecca Roache, filosofa de la
universidad de Oxford a cargo del equipo de investigación de tecnologías para
la extensión de la vida, opina que las tecnologías futuristas podrían alargar
considerablemente la condena de los criminales más peligrosos. Uno de los
métodos consistiría en usar un tipo de drogas que distorsionarían las mentes de
los convictos de tal forma que sientan que el tiempo en prisión, pasa mucho más
lentamente: así, una condena de mil años, podría "ser cumplida" en
cuestión de horas.
La investigadora también plantea en su blog
'Practical ethics' otro escenario posible, que consistiría en "subir"
la consciencia humana a un ordenador para acelerar la velocidad a la que
funciona la mente. Así, un milenio de pensamiento se cumpliría en ocho horas y
media, lo que, según la filósofa, "sería obviamente mucho más barato para
los contribuyentes que la extensión de la duración de vida de los criminales
permitiéndoles cumplir mil años en tiempo real". De esta forma, las
tecnologías futuristas descritas por la doctora Roache podrían crear un
"infierno artificial" para los criminales más crueles, muchos de los
cuales preferirían morir antes de cumplir penas tan largas, haciéndolos sentir
su condena como una eternidad.

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